domingo, 11 de septiembre de 2016

¿Qué es el dinero?

Hace poco tuve una conversación a través de un post de Facebook con una amiga, en el cuál empezamos a tratar sobre los tan polémicos burkas junto con otro de mis amigos, hasta que como suele pasar con estas cosas empezamos a saltar de un tema a otro hasta que finalmente y no me preguntéis cómo, llegó una de las dos preguntas que me han hecho escribir este blog, ya que me parecen de gran interés. La primera pregunta decía algo así como:

“Pero… si éste se lleva tanto... ¿De dónde sale el dinero? Quiero decir, si hay 10€ y somos tres y Myriam se lleva 8... ¿Se está comiendo nuestras tostadas?”

La pregunta se interpreta como si es justo que alguien se llevase mucho más dinero que los demás y que si esto implica que lo esté haciendo a costa del resto. Para responder a esta pregunta hice lo que en las ciencias económicas normalmente se hace; que es simplificar la realidad para poder explicarla, ya que lo que pierdes en fidelidad lo ganas con creces en pragmatismo:

“El que una persona se lleve más dinero es porque normalmente añade más valor a la sociedad, imaginaros que Charly y Pedro se ganan la vida cazando gamusinos con las manos, y cazan 1 gamusino al día (medio para cada uno para repartir), hasta que un día llega Myriam a nuestra aldea y nos alquila un arco, gracias a eso podemos cazar 10 gamusinos al día, y nos lo alquila a 8 gamusinos al día, todos salimos ganando, nosotros nos llevamos el doble que antes, y Myriam se lleva 8 por haber desarrollado ese arco ¿Y parece que todos salimos ganando, y que nadie se come las tostadas de nadie verdad?
En la vida actual ese arco se puede llamar formación, nuevas ideas, un producto nuevo...etc.
Aunque por supuesto siempre habrá excepciones (corrupción, robo, estafa...)”

Y aunque la primera pregunta ha sido muy interesante empezar a tocar los redobles para escuchar la segunda pregunta, ya que realmente va al fondo de la cuestión:

 “¿El número de gambusinos es infinito? Aún no he entendido como se crea el dinero la verdad...”

Ante esta pregunta dije que esto merecía una explicación en profundidad y por eso me encuentro ahora escribiendo esta entrada:
En primer lugar el dinero es un invento del ser humano, es un concepto que no pertenece a las leyes físicas de nuestro universo, por tanto si nosotros somos complicados, imaginaros lo que es un abstracto de esos seres complicados que somos nosotros… la monda lironda en bicicleta, y de ahí todo el jaleo de las diferentes corrientes económicas…

Pero bueno, como los economistas estamos para dar soluciones y no hacer las cosas más complicadas diré un breve resumen de lo que es la historia del dinero que aparece normalmente en los libros de Introducción a la economía del primer año de carrera (pero explicado de una manera más entretenida), para finalmente añadir mi guindilla final:

El dinero como he dicho es un concepto, por lo cual es algo que no se ha creado de la nada, siempre ha existido; cuando se cruzaban dos Neandertales, uno congelado de frío y con 20 truchas a sus espaldas y otro muerto de hambre y con dos abrigos a sus espaldas, parece lógico que acuerden un intercambio de digamos 10 truchas por un abrigo y los dos salgan contentos, por tanto ahí ha habido una transacción que ha reflejado el valor que tenían por las truchas y el abrigo.

Más tarde cuando empezamos a desarrollarnos como civilización, comenzamos a usar “cosas” como dinero, en vez del clásico trueque mencionado antes, empezamos a usar metales preciosos por ejemplo, ya que gracias a ello nos permitían tener más flexibilidad en los intercambios, ya no tenía que suceder que quisiese un abrigo en el presente y tuviese que tener justo los pescados, significaba que si ahora tenía pescados los podía vender, y en el futuro podía comprar “algo”. Eso contribuyó a una mejora radical en el comercio de bienes y el avance del progreso. Hasta ahora todo bastante fácil, así que vamos a seguir un paso más en la evolución del dinero, dónde la cosa se complica un poquito más y, es en la creación de dinero papel:

Los metales preciosos estaban muy bien y, el oro (y la plata) se habían impuesto como estándares de dinero, pero llegaba un momento en el que por seguridad se guardaban en casas especiales dedicadas para ello, a cambio, tenías un certificado en el cuál ponía cuánto oro tenías, y en cualquier momento podías acudir para recuperar el dinero, pasado un tiempo y,  por comodidad las personas empezaron a utilizar esos certificados para hacer sus pagos, ya que la gente sabía que con eso podían coger el oro que indicase el trozo de papel (lo que serían los primitivos billetes).
Posteriormente, las casas que custodiaban ese dinero (los bancos primitivos) se dieron cuenta que la gente confiaba tanto en esos certificados, que pocos acudían a retirar realmente el dinero, por tanto podrían dejar más dinero del que tenían; es decir imaginaros que una persona quiere montar una panadería, entonces acudiría a estas casas, y ellos le darían un certificado por el dinero que quisiese a cambio de la vuelta del dinero más intereses, ¿entonces al fin y al cabo qué es lo que sucedía?
Que había más certificados que realmente oro y si nadie iba a recoger el oro todo funcionaría bien, pero si hubiese un pánico de que la gente creyese que se iba a quedar sin dinero y todo el mundo acudiese a recogerlo, al haber más certificados que oro, el banco quebraría.

Finalmente los países han eliminado que haya oro respaldando nuestros billetes, y simplemente asumimos que tienen un valor, por tanto vivimos en un delirio conjunto en el que los papeles que tenemos valen para algo y, mientras que el resto de personas compartan ese delirio todo funcionará bien.

Ahora que espero que se haya comprendido la arquitectura del dinero, imaginaros lo que pasaría si un banco central (los responsables del dinero como estado) empezase a darle a la manivela de la máquina de dinero sin tregua, pues como pasó en la super-inflación de Alemania en los años 20, pasaría que habría tantos billetes en circulación que la gente no les daría valor, y se usarían poco más que para encender hogueras, o se llevarían en carretillas de billetes para comprar el pan.

Por tanto hay que comprender que el dinero no crea nada, es una herramienta, por mucho que uses la manivela no vas a aumentar el bienestar de las personas, ya que la economía no se está desarrollando. Por eso en mi primer ejemplo explicaba que normalmente una persona que añadía valor a la sociedad, eso se veía reflejado en el dinero, ya que si hay más valor, tu dinero podrá comprar más cosas, pero si hay más dinero (darle a la manivela) no tiene nada que ver que aumente el valor de la sociedad. Por tanto hay un flujo entre el valor real de la economía y la herramienta que se utiliza para medir ese valor (dinero).


Por último y respondiendo a la pregunta de si en nuestro ejemplo habría infinitos "gamusinos", siendo los gamusinos el valor de la sociedad, la respuesta es que habrá tantos "gamusinos" como valor se haya creado en la sociedad.

martes, 16 de agosto de 2016

Responsabilidad social


Cuando compras algo es cómo si estuvieses votando. Al fin y al cabo tu voto no hace gran cosa en unas elecciones, igual que lo que elijas al comprar no afectará probablemente a la empresa ni al mercado en general, pero si lo hace cuando es de forma conjunta y, eso es la responsabilidad social.


¿A dónde quiero llegar?

A que si por ahorrarte unos céntimos compras unos huevos más baratos, que lo son por haber tenido a 20 gallinas enlatadas en un metro cuadrado, estarás "dando tu voto" a esa empresa, tu decisión no afectará al mercado, pero como he explicado es un voto que estás dando a que eso siga pasando. Igual que si compras a una marca que a sabiendas sabes que reduce costes en base a contaminar más o explotar a sus empleados.

Por tanto las empresas son como los partidos políticos, nunca sabes muy bien de quien fiarte, pero con la información que dispones siempre puedes elegir una u otra de la mejor manera que creas, ya que de forma conjunta eso cambiará el comportamiento de las empresas.




domingo, 10 de abril de 2016

La ruleta nos la lía

Muchos de los que estáis leyendo está entrada habéis apostado en la ruleta o por lo menos conocéis gente que lo haya hecho. Pues bien este artículo es para los que no sabéis todavía que es una mala inversión, y también para los que lo sabéis, pero no podríais explicar muy bien porqué.



Lo explicaré con un ejemplo muy sencillo, imagínate que te digo que voy a tirar un dado normal de seis caras, que elijas un numero y me pagues un euro y, en el caso en el que salga tu número te doy dos euros, y si no me quedo tu euro apostado. ¿Esto parece un  poco injusto verdad?
5 veces de cada 6 voy a ganar un euro y tu solamente 1 de cada 6.

Pues esto es sin más misterio lo que hacen los casinos, aunque son más discretos, ellos te dicen que si apuestas un euro a un número de la ruleta te pagan 36, cuando hay 37 números (0-36): Por lo tanto te deberían pagar 37 euros en vez de 36. Por consiguiente es tan fácil como ver el número de alternativas que hay para saber cuál es el pago justo.
Cabe preguntarse: ¿Cuánto se está llevando la ruleta cada vez que apuestas mediante esta comisión encubierta?
Muy fácil, si apuestas a los 37 números y te está pagando 36, se está llevando de comisión 1 euro de esos 37, es decir un 2,7% arpox.

¿No parece mucho un 2,7% de cada apuesta verdad? Pero imagínate que voy con mi amigo Pablo a juegar a la ruleta y jugando juntos llegamos con 100 euros, y apostamos ese dinero íntegro en diferentes combinaciones en una tarde, habiendo jugado 50 veces, y que en media hemos mantenido esos 100 euros hasta el final, que es justo lo que tenemos.

¿Cuánto habremos pagado de comisión de forma encubierta? 100*50*2.7%=135€
Es decir que si el casino nos hubiese pagado justamente, no habríamos pagado esos 135€ y habríamos terminado con 235€.
Lo raro pues es que habiendo pagado una comisión de 135€, hayamos terminado con los 100€.

Este tipo de comisiones encubiertas los casinos las tienen en todos los entretenimientos que ofrecen.
Por tanto que de ahí la famosa frase que a la larga la banca siempre gana, explicado con un poquito de estadística.

Como conlusión es que si quieres ir a la ruleta a pasártelo bien estupendo, pero como quieras ir a ganar dinero vas apañado.



sábado, 19 de diciembre de 2015

Efecto vuelta

La fuga de cerebros desde el inicio de la crisis ha  sido paulatina pero incesante, a fin de cuentas, las personas por norma general más capaces son aquellas que demuestran una gran predisposición a salir de la zona de confort, moverse, absorber conocimientos por donde vayan, enriquecerse de la cultura y convertirse en bilingües o incluso políglotas. Se podría hacer un paralelismo y nombrarles nómadas, frente a los sedentarios, aquellos que van en búsqueda de la aventura, frente a los que se quedan en sitio seguro, y precisamente es por ello, cuando los prados se convierten en agrietada tierra, y los animales escasean, estos no tienen impedimento en avistar el horizonte y poner rumbo a nuevas tierras. Este factor es bien conocido por los empleadores, que equiparan tener una experiencia internacional a la de tener un máster, porque bien saben que su cerebro funciona de una manera ligeramente diferente respecto al resto, no se conforman, pueden abordar los problemas desde diferentes perspectivas dada su experiencia singular, y de seguro en el caso de jóvenes, “a base de espabilar”, son personas maduras.

En esta categoría nos encontramos desde personas que van contratadas ya al país de destino debido a su excepcional currículum, o aquellos que con sus ahorros se van fuera, con la esperanza de encontrar algo, a mi juicio, ambos excepcionales, ya sea por el factor esfuerzo o el del coraje.

Pero una cosa es clara, y es que desde mi propia experiencia y la de las personas que conozco que se han ido fuera, pocos conozco que no tengan unas ganas enormes de volver a España, porque hay que diferenciar bien entre que un país sea una potencia económica y por otro lado, que tenga un buen nivel de vida, y es que en España tenemos un talento donde no se tiene en otro lado, una cultura mediterránea acogedora, y todo esto acorde con el clima, y la comida…  lejos está el gazpacho, la horchata, la tortilla de patatas, el jamón serrano de la comida a base de mantequilla de Inglaterra o la comida a inyección de Estados Unidos. Porque para gustos colores, pero está claro dónde se come bien y sanamente.

Ahora imaginaros que la economía empieza  a repuntar sólidamente, en el que los números sean reflejo de un cambio real, y no de algo artificial, y digo esto porque conozco los contratos que se están ofreciendo, y si por norma general tener una persona de becaria dos años en una empresa, que haga que te reduzca el paro es un logro, me temo que se está considerando a nuestro país uno de segunda en vez de uno de primera, como lo que es realmente.

Por ello, nuestros nombrados nómadas viendo crecer otra vez los cultivos en nuestros campos volverán, ¿Y que pasara cuándo vuelvan?

Impulsarán aún más el crecimiento, dado que han recogido toda la experiencia de multitud de países con diferentes formas de hacer las cosas, y crearan innovación haya donde vayan.


Pero… ahora mismo nuestro futuro está en el aire, en nuestras manos, y es que mañana en las elecciones del 20 de diciembre dictarán que rumbo toma España, si no levanta cabeza y se queda en un país de segunda línea o por el contrario coge rumo a ser una potencia mundial.


martes, 15 de septiembre de 2015

La bola y la bola monetaria: haciendo temblar los pilares del sistema económico

Hoy voy a hablar del lado oscuro de la economía, de una de esas herramientas que cuando caen en las manos de sinvergüenzas, aprovechan en su favor para enriquecerse a costa de personas con poco conocimiento financiero/económico, y de hecho han venido haciéndolo a través de los años y finalmenente veré si se puede extrapolar al sistema económico que tenemos, y de si tiene los mismos problemas.

Empezaré definiendo el juego, que yo viendo sus posibilidades estuve a punto de realizarlo en mi época de estudiante en el colegio, pero luego al descubrir su inviabilidad a largo plazo desistí:

La bola funciona de la siguiente manera: tú metes una cantidad de dinero y recibes 8 veces lo que has metido. ¿Suena tentador verdad?  Por ejemplo metes 10 euros y recibes 80.

¿Así, sin más?

Más o menos, lo que tienes que hacer es meterte en una bola que esté en funcionamiento, y asegurarte que haya más gente que se quiera meter, y finalmente recibirás tus 80 euros.

Lo explicaré con un diagrama, imaginemos que te digo que hay una bola en funcionamiento, y que solo queda una persona para rellenarla, y que si te metes, conseguirás estar dentro del sistema, cómo en la siguiente imagen:

Tu posición sería la zona verde circundada por un círculo rojo, en el momento en el que los 8 han pagado al del centro (amarillo), esta persona que en un principio había puesto sus 10 euros, ahora se va con sus 80 euros.  En ese momento el amarillo desaparece, y la bola se separa originando dos bolas, haciendo que tú avances en posición, y por tanto más cerca de conseguir tus 80 euros:

Por tanto, ahora los interrogantes son nuevos participantes que hay que encontrar para que las bolas continúen, pero tú estando en la bola de la derecha, en la zona verde con el círculo rojo, te es indiferente los interrogantes de la bola de la izquierda, tú lo único que quieres es que tu bola siga funcionando, ya que eso es lo importante para pasar a la siguiente fase, y para que ocurra, los componentes de tu bola habréis de encontrar 8 personas que participen en tu nueva bola, y así la persona que ocupa la zona gris se vaya, y se creen otra vez, otras dos bolas, y consigas avanzar:

Hasta finalmente, en la tercera y última ronda, salir del juego con tus 80 euros:

Parece un juego interesante, y que puede funcionar, lo único que se necesita es gente que quiera jugar… pero ahí es justo dónde está el problema.
Me explicaré:
Puede ser que al leerlo te hayas percatado del comportamiento exponencial del sistema, aunque no les hayamos seguido el rastro, había otras bolas que seguían funcionando por ahí, y que requerían también de personas que se metiesen en su juego. Si contamos cuántas personas se necesitasen para terminar todos los ciclos abiertos, tendríamos que al principio se necesitaban 8, luego cómo surgían otras dos, se necesitaban 8 para cada una, es decir 16, luego serían 32… y así sucesivamente, la cantidad de personas necesarias en función de las rondas abiertas se puede simplificar en esta sencilla fórmula:
Personas involucradas en el juego = 8*2^(n-1)

Siendo n el número de rondas en el que estamos. Esto es una forma de simplificar la realidad, ya que no todas las rondas terminarían en el mismo tiempo, ya que eso depende de la habilidad de la gente dentro de cada bola en conseguir a más personas, pero para el caso imaginemos que terminan al mismo tiempo, dado que es una buena manera de aproximar cálculos.
En el momento en el que han pasado 31 rondas, habrá ya más de 8 mil millones de personas jugando (8,589,934,592), esto supera la población mundial, por tanto el juego se colapsaría, y los últimos en incorporarse, se quedarían sin dinero. Y al ser un juego de suma cero, no habría un aumento de riqueza, simplemente se habría movido el dinero existente de unas manos a otras.

¿Qué pasaría si se añadiese el supuesto de que las personas se pudiesen volver a meter en la bola?

Muy sencillo, al ser exponencial, llegaría un momento en el que dada la magnitud de la cantidad de dinero que debemos depositar tendería al infinito, por lo tanto el sistema colapsaría por dos razones:

1)      No se tiene dinero infinito
2)      Si todo el mundo tuviese dinero infinito, su valor sería 0, por tanto no tendría sentido

La conclusión es que la bola en ningún momento puede funcionar a largo plazo, por tanto las primeras personas que se meten serían las únicas en conseguir sus 80 euros, o incluso ni siquiera las primeras personas conseguirían el dinero, ya que hay mucha gente que no se metería por desconfianza, o por saber que no es viable.
Por lo tanto, ya conociendo cómo funciona esto, nos debemos hacer otra pregunta que tiene aire de metafísica, pero es muy acertada:

¿Cómo surgió la primera bola?

¿?¿?¿?¿?

Si nos paramos a pensar, nunca pudo surgir de la nada. ¿Quién fue el listo que dijo, oye, yo me pongo en el centro?, eso nunca pasó. Ahora con esta pregunta hemos abierto los ojos, y nos damos cuenta de que algo huele mal en el inicio de este juego. Y aquí es dónde la cosa se pone más turbia.

¿Qué pasa si te digo que los colores que vistes al principio dentro de la bola, no eran personas, sino que me los he inventado yo? Que te dije que eran personas, que ya estaban jugando, pero realmente es una mentira, que cada vez que alguno de esos colores salga con sus 80 euros en mano, me los llevaré yo, que he sido el que he creado este juego. Y que si los 7 colores consiguen su dinero, yo me habré llevado 7*80=560€.

¿Y qué pasa si te digo que en vez de empezar con 10 euros, se empieza con 1000, y el que sale se lleva 8000€? En ese caso me habría llevado 56.000€ de la nada, simple y llanamente aprovechándome de la ignorancia de la gente con respecto a cómo funciona el sistema, habrá gente que se lleve su dinero, sí, pero dado que el sistema tiende a colapsar, habrá otra mucha gente que lo pierda.

Si me has seguido hasta aquí, solo puedes pensar, wow, un sistema que aparentemente rentaba y daba dinero, después de desnudar su entramado, y examinar con lupa sus componentes, resulta que ya ni a medio ni a largo plazo puede funcionar, ya que para una persona que conoce esto, en vez de meterse en la bola “original”, empezará su propia bola, sin meter un duro, y consiguiendo mucho dinero.
De esto se pueden sacar dos conclusiones para la economía:

1)      El movimiento de dinero exponencial (la bola) no genera riqueza, sino una falsa sensación de crecimiento económico al principio, para en el medio-largo plazo desmoronarse.
2)      El que comienza el juego, es el que saca la mayor rentabilidad, por tanto siempre habrá incentivos a generar este tipo de sistemas

Ahora como prometí, todo esto se puede extrapolar al sistema bancario, y porque esos pinchazos que va teniendo, no es más ni menos que los colapsos que teníamos en la bola, y que nunca podrá funcionar establemente. Pero antes de desmoronar todo nuestro sistema económico, recobremos el aliento, y pongámosle un título a la siguiente parte:

La bola monetaria

Para empezar quiero que se entienda muy bien que la relación entre nuestro sistema monetario y la bola no es directa, pero los mecanismos y por ende los problemas si lo son. Para comprender mejor esto, empezaré con un poco de historia.

Antes de que existiesen los billetes, se comercializaba sobre todo con oro, esto hacía complicado el día a día, ya que si querías pagar una gran suma, debías ir completamente cargado. Las personas por seguridad no guardaban todo su oro en casa, sino que lo depositaban en una especie de banco, dónde se lo guardaban, para dar fe que era su dinero le daban un papel firmado de que tenía esa cantidad de dinero.

Esos papeles no tardaron en usarse también como dinero, ya que en cualquier momento podían cambiarse por oro. Pero esto raramente pasaba, ya que era más cómodo utilizar los papeles en vez del oro contante y sonante.  Los dueños de los depósitos de oro no tardaron en darse cuenta de esta situación, y la aprovecharon en su favor creando más papeles del oro que tenían, es decir estaban ganando dinero de la nada (como los creadores de la bola, estaban vendiendo humo).

Este sistema se vio cambiado cuando se abolió el sistema patrón oro, que fue sustituido por el sistema crediticio, es decir que los bancos centrales eran los únicos que deciden el dinero que hay en circulación, con independencia del oro, y los que les dan el valor (algo así como decir esta bola es la original, y la que debéis seguir).

Por supuesto esto no ha frenado el juego, los bancos comerciales se dieron cuenta que las personas no suelen ir al banco a sacar pasta, o al menos no todos a la vez, también se originó la idea de pagar a través de la tarjetas de crédito sin utilizar los billetes, lo que viene siendo la evolución del billete (o la segunda ronda de la bola).

Pero la relación más obvia con la bola es el interés que se recibe por una inversión (ya sean acciones, bonos del estado, o el depósito de un banco). Esta es una relación más compleja, pero si nos abstraemos la podremos comprender:

Al ingresar tu dinero en las acciones de una empresa, ésta se va a esforzar en sacar un rendimiento positivo, es decir, una vez descontados todos los pagos a sus trabajadores, proveedores, etc, tiene un beneficio (esto no pasaría en competencia perfecta, pero es algo que no vemos en nuestro sistema económico), y precisamente este beneficio es el que hace que tu dinero sea multiplicado por más de uno (1,05 por ejemplo si es un 5%), y al estar multiplicado por encima de uno, este sistema descubrimos que es exponencial. Y por tanto tenemos los mismos problemas que en la bola, de un sistema con movimiento exponencial de dinero. Y los pilares de nuestro sistema económico empiezan a temblar ante esta noticia, porque por fin hemos descubierto la naturaleza de esos pinchazos, que no son ni más ni menos que los colapsos que teníamos en nuestras bolas.

Las conclusiones:

-El banco central (una especie de creador de la bola) absorbe riqueza de una manera artificial
-No importa el crecimiento real en la economía, siempre habrá colapsos debido al comportamiento exponencial del sistema

Aquí cabe preguntarse si conociendo mejor los fallos en el sistema económico en el que vivimos, podíamos mejorarlo hacia uno más estable. Quizás con la utopía de un mercado de competencia perfecta, sin beneficios, al no ser un sistema exponencial de movimiento de dinero no tendríamos estos problemas, en posteriores artículos investigaré sobre la posibilidad de otras opciones. Pero al ser la ciencia económica dependiente del ser humano, puede incluso que sea cuestión de una evolución en la conciencia global.



miércoles, 15 de julio de 2015

Laissez-faire es una mentira

En esta entrada voy a hurgar ni más ni menos que en las raíces de la ciencia económica.

Nos situamos en el siglo XVIII, cuando por primera vez Vincent de Gournay proclamó la conocida frase “Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même; «Dejen hacer, dejen pasar, el mundo funciona solo»”, esta frase iba dirigida en contra del intervencionismo del gobierno en la economía francesa de aquella época. Más tarde Adam Smith, al calor de la revolución francesa, popularizaba esta idea en su libro de “La riqueza de las naciones”, libro utilizado casi como una biblia por miles de economistas posteriores a su tiempo, e incluso en la actualidad. Y estos seguidores, llamados liberales han mantenido una batalla con los llamados intervencionistas (o Keynesianos), a lo largo de estos siglos recientes. En esta batalla, no ha sido la sangre, si no la tinta la que ha corrido por las miles de publicaciones llevadas a cabo entre estos dos destacados bandos. Sin embargo esta discusión carece de sentido, ya que son dos caras de la misma moneda.

¿Qué quiere decir que sean dos caras de la misma moneda?

Para empezar, el término laissez-faire carece de toda lógica matemática. Tú no puedes laissez-faire el mundo, no puedes hacer que funcione por el mismo, ya lo hace, no es algo que podamos decidir que pase o que no pase, somos parte de él, no somos algo exterior a él que lo puede alterar o dejarlo que funcione por el mismo, porque es algo que ya hace. Entonces el propio gobierno intervencionista es un acontecimiento libre que ha sucedido a través de la voluntad libre del pueblo, de cómo funciona el mundo por el mismo. Y las reglas que salen de él, son todas acorde a como el mundo va funcionando. Si de términos franceses se trata, para definir en una frase la realidad no tendríamos que decir “laissez-faire” sí o no, sino más bien “Il fait”, que vendría a decir que “Él hace”.

¿Esto qué quiere decir?, ¿Qué los miles de economistas andaban equivocados?

No voy a discutir si andaban o no equivocados, pero en la mayor parte puedo asegurar que se trataba no de una discusión de como la economía funcionaba mejor, sino de cómo podría beneficiar a ciertos grupos u otros, después de todo la economía es una ciencia social que involucra a las personas. Y si hay lobbies influenciando la política o las revistas económicas, podemos inferir porqué muchas veces les interesa decir que haya libre mercado para poder adueñarse de empresas rentables públicas, o decir que no, que mejor intervencionista, y así poder utilizar las leyes estatales a su favor.
Como siempre, el ser humano muchas veces intenta simplificar la realidad haciendo divisiones (liberales vs intervencionistas), cuando en el fondo carece de fundamento alguno. Aunque me queda decir que muchas veces es útil para tener una mayor facilidad desarrollando teorías, aunque nos alejan de la realidad. 

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Todo esto se debe a que la economía como ya he dicho es una ciencia social, y hasta que no se descubra como funcionamos al 100%, es decir sabiendo todos los inputs que recibe una persona conoceremos a ciencia cierta los outputs (sabiendo toda la información de una persona se puede predecir cómo actuará siempre), en mi opinión nunca se va a saber al 100% como actuará una persona, razonamiento que explicaré en mi siguiente entrada. Si quieres recibir una notificación a tu email con las nuevas entradas a este blog, suscríbete en el icono de la derecha, y confirma el mensaje en tu email. 

jueves, 9 de abril de 2015

Mejorando el empleo público

Todos conocemos la desidia que en muchos puestos de trabajo rodea la monotonía en el funcionariado de oficina. Palabras tales como "vuelva usted mañana", ilustran de manera triste pero sincera la realidad del día a día en las oficinas del sector público. Lo que se transcribe en una disminución del bienestar social y de la productividad en nuestra economía.
La culpa no la tienen los trabajadores, por supuesto, quienes simplemente son personas que se han adaptado a ese entorno de ineficiencia laboral. ¿Quiénes son pues los culpables de esta indeseada situación? El dedo acusador podría señalar sin mucha duda a los políticos, quienes formando parte del sistema público son cómplices de la no modernización del sistema. Sin embargo no vamos a empezar todavía a preparar la guillotina a nuestros políticos, los cuales como de costumbre se empezarían a echar la culpa unos a otros, luchando por el puesto de menos mediocre. No. En este caso en vez de darles una excusa más para que hagan la pantomima de todos los hemiciclos, voy a optar por señalar unas cuantas medidas que podrían venir a bien a nuestra maltrecha economía. ¿Quizás las medidas son demasiado modernas para unos partidos políticos estancos, o de unos populistas que se podían confundir con los vendedores ambulantes del siglo pasado que tenían en su libro de recetas mágicas todos los remedios habidos y por haber? Quizás. O quizás los políticos empiecen por fin a abrir los ojos...el tiempo será quien decida.
Empezaré pues enunciando una serie de medias que podrían ser realmente convenientes para un aumento de eficiencia y bienestar en nuestra economía.
 La reforma del empleo en el ámbito público es complicada, debido a su rigidez, tanto de despidos cómo de movilidad funcional. Es por tanto lógico plantearse un mercado laboral público que permita una flexibilidad interna, para que no se den casos ni de excesivo trabajo, en el que surjan inmensas colas, ni de estar enfrente del escritorio sin tener nada que hacer. De esta forma se tendrían las ventajas del mercado laboral privado en cuanto a su flexibilidad móvil, y así mismo la des-empleabilidad del mercado laboral público.
Otro factor a reformar es la des-incentivación de los funcionarios. Dado que no se puede incentivar a que los trabajadores desmotivados hagan su trabajo por medio del despido, se podría implementar un sistema de incentivos positivos a quien realice unas metas laborales. Uno de estos incentivos positivos podría ser la flexibilidad en el tiempo a la hora de realizar el trabajo, y hacer la parte que sea posible desde casa. A las personas que completen una cuota de trabajo, se podrían beneficiar de esta flexibilidad. Este ejemplo podría resultar muy conveniente, ya que no se priva a otros trabajadores de sus ventajas, si no que se premia a quienes cumplen con rigor su trabajo.
Aventuro que realizando este tipo de medidas, tanto los funcionarios como la economía española aumentarían su bienestar global.

martes, 20 de enero de 2015

¿Cómo arruinar un país en sencillos pasos?

En primer lugar empezamos votando al partido Podemos, que nos ha prometido un salario mínimo a todos los españoles, más una reducción de la edad de trabajar a los 60 años. Para comenzar, no sé si este hombre se piensa que el dinero sale de las piedras, el dinero es sobre todo una unidad de medida que se reparte entre la población mediante flujos económicos, lo importante es crear relaciones eficientes y procesos innovadores que hagan que esos flujos económicos tengan más valor, lo que Pablo Iglesias dice (a partir de ahora me voy a tomar la libertad de llamarlo “el coletas”), es asegurarnos más dinero de la nada.

¿De la nada?

Bueno, lo que propone es invertir en procesos de I+D que es lo único por lo que le daría una palmadita en la espalda, pero dice que el dinero que sacaría para pagar el I+D (No dice nada de cómo va a pagar a todo el mundo un sueldo básico y va a reducir la edad de jubilación, eso se lo guarda como sorpresa) lo haría reduciendo el gasto en defensa. Muy bien, te has coronado macho, no sé si lo sabes, pero deberías saberlo porque trabajas en el parlamento europeo, la OTAN se basa principalmente en que los países se deben auto-defender, y tal y como está el panorama con el Estado Islámico, no es que hayas elegido el mejor momento para hacer tu propuesta.

Bueno, populismos a un lado, seguiré con la reducción de la edad de jubilación a los 60 años, algo que seguramente mi profesor de Hacienda Pública se hubiese tirado de los pelos al oírlo, en España ahora mismo tenemos un gran problema de deuda, el dinero de la jubilación no se basa en el dinero que pagaron los pensionistas en el pasado, si no en el dinero que pagan actualmente los trabajadores (algo que se debería revisar, pero por supuesto, no se puede cambiar de la noche a la mañana), sumando al problema que tenemos ahora, de que con los trabajadores que hay  actualmente se les puede pagar difícilmente a los pensionistas, hay que añadirle que debido al baby boom que tuvimos en el 64 tenemos una pirámide de población descompensada, y por tanto cuando estos se empiecen a jubilar, la población de trabajadores que tendrán que pagar a un pensionista será muy difícil de sostener.

Aquí un gráfico con la pirámide española de 2013, y podemos apreciar como el gran baby boom subirá hacia arriba conforme la población vaya envejeciendo.



Pero bueno, al coletas no le parece suficiente, y lo que propone es bajar la jubilación a los 60 años, di que sí, si ya  iba a ser difícil sostener con pocos trabajadores las pensiones, vamos a hacer lo contrario a toda lógica, y vamos a poner a más trabajadores pagando los sueldos a los pensionistas, plan perfecto, los trabajadores de la generación del 64 haciendo un poco de cálculos… a ver 36 años más 15, ahora tienen 51, ósea que si esta medida resulta, en 9 años el problema con el pago de las pensiones nos va a estallar en la cara. Olé.

En segundo lugar, cómo consejo para dejar a nuestro país maltrecho lo que vamos a hacer es no pagar la “deuda considerada ilícita”, esto quiere decir que la UE cómo buena comunidad de vecinos nos ha dejado pasta en este momento de necesidad, ¿y lo qué le decimos ahora es que no se la pagamos? Bueno, es el plan perfecto para enemistarse con la UE y  mostrar al mercado que somos un país que no asume las responsabilidades que contrajo.

 Bueno, ya sabéis las claves para dejar a España como un país en vías de desarrollo, el partido Podemos tiene los ingredientes necesarios.

*Para la entrada de este blog me he basado en el último programa electoral de Podemos, en la fecha de la publiación de la entrada (20/01/2015)

viernes, 5 de septiembre de 2014

¿Por qué los bancos siempre ganan?

Más allá de la conocida expresión económica de “too big to fall”, (demasiado grande para caer), que hace alusión a que si un banco cae, puede caer toda la economía, lo cual lleva a que los gobiernos le den prioridad a rescatarlos si se encuentran en una situación delicada. Los bancos se encuentran en una situación de ventaja económica respecto al resto de las economías, al ser los primeros en recibir el dinero que emite el Banco Central. [Esto se debe a un efecto dinámico de la economía, lo que significa, que se debe a los efectos a través del tiempo que tiene esta circunstancia.]

Iré desgranando esta afirmación de una manera sencilla.

Como es bien sabido en economía, una inyección de pasta del Banco Central hace que el dinero que tenemos en nuestros bolsillos valga menos (y que los precios suban). Explicaré  esto para los lectores menos versados en materia económica de una manera muy simple: Si el Banco Central le da a la manivela de la máquina de crear pasta, y empieza a hacer tanto dinero, que los suelos de nuestras calles se llenan de billetes de 5 euros como si de hojas de los árboles se tratasen, si luego vamos a una tienda a comprar el pan con el billete de 5 euros que teníamos en nuestra cartera se reirían de nosotros como poco. Esto es, que nuestro dinero ha perdido valor.




¿Pero qué ocurriría si el que está en la tienda no sabe que hay tanto dinero en el suelo?

Pues que nos vendería a un precio que era como el de antes, y cuando se diese cuenta de la cantidad de dinero que hay por el suelo, sabría que nos habría regalado el pan.

Probablemente algunos ya hayan caído en la cuenta de a dónde quiero llegar, pero ahora sigamos con nuestro ejemplo, que sirve muy bien para entender porque los bancos al recibir primero el dinero tienen esta ventaja económica. En primer lugar a nuestro ejemplo le fallaba algo, la máquina de crear dinero del Banco Central no lanza el dinero por los aires para que caigan al suelo, si no que se lo “vende” al mejor postor entre los bancos. [Aquí en el término vender, se refiere a que el Banco Central presta el dinero al banco que se lo devuelva en un futuro con el mayor interés.] Entonces ahora imaginemos que da tal cantidad de dinero a los bancos que tuviese el mismo valor que las hojas de los árboles, como pasaba antes.  Pero lo que ocurre ahora, es que la gente de a pie no sabe que hay tanta pasta en circulación hasta que pasa un cierto tiempo. Imaginemos que un banco ahora con la ingente cantidad de dinero empieza a comprar acciones a pequeños empresarios a un valor que ellos piensan que es el correcto, pero realmente como hay tanto dinero creado y ha perdido tanto valor se lo tendría que vender a una cantidad mucho mayor.

Aquí es a dónde quiero llegar, cuando hay una inyección de dinero en la economía, los bancos salen beneficiados al ser los primeros en tener ese dinero, [luego el resultado de la inflación se irá contagiando a medida que vaya circulando]. Y como las inyecciones de pasta no son tan grandes para que haya una alarma y todo el mundo se dé cuenta, pero sí lo suficiente para que haya un cambio de inflación, los bancos siempre ganan.

Para terminar aclararé que por supuesto que cuando se inyecta liquidez a la economía se anuncia, y eso puede hacer que las grandes corporativas lo sepan a la hora de encarar negocios con los bancos, pero como siempre los pequeños negocios, que no tienen tanta flexibilidad cambiando el precio son los que resultan más afectados.


martes, 27 de mayo de 2014

¿Por qué se está desindustrializando la economía española? ¿Es la causa de la crisis?

En mi opinión el gran responsable de la desindustrialización de nuestra economía es la globalización, ¿Por qué? Básicamente porque el mercado español o europeo no pueden competir con el mínimo coste al que se enfrentan países como China, India, Bangladesh…etc. La razón por la que no se puede, es que en gran parte el dinero mide el bienestar de una sociedad, y su bienestar lo están pagando con unas condiciones de vida muy inferiores si se compara con los estándares europeos, por ello, estos países competitivamente superiores, pueden ofrecer productos con bajo contenido tecnológico a un precio considerablmente inferior, a costa de tener un bienestar colectivo muy reducido.

Esta es la razón principal por la cual, según estos argumentos, España no debería competir vía devaluación interna de la economía reduciendo costes salariales, por ejemplo, ya que nunca podría reducir tanto el bienestar como la situación de China.

¿Es posible que al entrar una economía con un bienestar colectivo inferior (menos costes), nuestro bienestar se esté reduciendo para dar lugar a una convergencia en niveles de bienestar?

Bueno, podría ser una razón por la cual la economía occidental se esté quedando estancada, nuestros vecinos tienen más que ganar que nosotros. Ya que la economía siempre se ha dicho que es un poco darwiniana, si algo es rentable, triunfa sobre lo que no lo es. Por lo tanto es de locos como he dicho antes intentar competir con ellos bajando los salarios, si no que deberíamos centrarnos en crear valor en lo que mejor sabemos hacer.

¿Qué es lo que mejor sabemos hacer?

España es un gran país que tiene una buena base de sector servicios, y cogiendo fuerza como veremos más abajo en el sector más tecnológico de la industria. El problema radica en que España se debería centrar en crear unos incentivos acordes para una adecuada inversión que beneficie a empresas, trabajadores e investigación y desarrollo.

Estos son los incentivos que en mi opinión resultarían:

1 Desburocratizar la creación de empresas, no son pocas las personas que no llevan a cabo un proyecto por el gran desbordamiento ante el papeleo.

2 Como explicaba el doctor Fernando Becker Zuazua en su clase de "Economía Española y Mundial", la investigación aporta externalidades positivas a la sociedad, que sin embargo no le son retribuidas económicamente. Incluso más del 90% de los españoles piensan que la I+D+i mejora la calidad de vida y contribuye el desarrollo económico, según el IDI (http://www.idi.mineco.gob.es/). Es por ello que habría que pagar estos efectos positivos, para crear una economía más acorde en su relación inversión-retorno.

3 No hay investigación sin educación, y es por ello que se deberían dedicar más incentivos hacia una educación de calidad, generando por ello becas que se basen en dar las mismas oportunidades a todo el mundo, y recompensando a aquellos estudiantes que aprovechen las clases y le saquen un buen rendimiento. Incluso no se debería quedar en el ámbito nacional, y atraer a trabajadores extranjeros, como hace Alemania, quien paga cuantiosas becas para terminar sus doctorados y masters a los estudiantes sobresalientes (o sea que se queda a los mejores estudiantes ya a punto de terminar los estudios, los que han sido pagados en nuestro país [tanto por el estudiante como por el estado], ¡Está claro que algo estamos haciendo mal!). Deberíamos atraer a los mejores estudiantes de otros países de la misma manera, ofreciendo para ello becas, contratar los mejores profesores, y por qué no, algo que no puede ofrecer Alemania, un clima agradable y un buen ambiente, ya que España siempre se ha caracterizado por tener una población con altos niveles de felicidad según los estudios.



Si avanzamos hacia estos puntos, la economía española podrá competir ofreciendo productos con gran contenido tecnológico y de calidad, algo con lo que economías emergentes no podrán competir con unos precios reducidos.




(click en la imagen para ampliar)

Si observamos esta tabla de la página web www.cronicapopular.es, observamos como excepto la industria agroalimentaria (quizás debido a la calidad y buenas condiciones de nuestro cultivo) industrias con bajo contenido tecnológico han ido disminuyendo su peso en la capacidad productiva, mientras que otras con gran peso tecnológico como las químicas y la farmacéutica ha ido aumentando, como se espera que se dirija nuestra economía según lo expuesto en esta entrada.

miércoles, 30 de abril de 2014

Economías de escala en la información

*Para la entrada de este blog hablo de conceptos de la física cuántica y de economía, no obstante no hay que ser un entendido de la materia, ya que los explicaré de una forma muy sencilla.

Todo apunta a que lo que mueve el mundo es la información, incluso los últimos avances en el campo de la física nos están diciendo eso.

Para los que no lo sepan, expondré un ejemplo muy sencillo de física cuántica sobre lo que estoy diciendo, el famoso caso de la luz que se comporta como una onda y una partícula a la vez:

Había una guerra de científicos que unos decían que la luz se comportaba como una onda y otros como una partícula. Pues bien, en el año 1961 se descubrió que al hacer un experimento la luz se comportaba como una onda, y para verificarlo pusieron un detector que, sin embargo, al volver a hacer el experimento, la luz se comportaba como una partícula que iba en línea recta ¿Es de locos, no? Es como si la propia luz supiese que la estaban observando y cambiase su naturaleza. Esto es una de las bases de la física cuántica, y demuestra que la materia no es independiente de la información, o incluso que la propia información es la que crea la materia. ¿Si no como explicar dónde se encuentran las leyes físicas?, no son visibles, no se pueden encontrar en un átomo, sólo se puede ver cómo actúan en él.



Visto esto, nos podemos hacer una idea de la gran importancia de la información en nuestro mundo.

Ahora pasemos a términos económicos.

La información al igual que en nuestro mundo físico, es la base de nuestra sociedad, y todas las empresas buscan constantemente información, para mejorar su rentabilidad; ya sea apostando por un producto nuevo, contratar a un nuevo trabajador…etc, y precisamente de esto último voy a hablar.

Es bien sabido que las empresas compran información para saber si un trabajador se puede acoplar bien a su empresa, o si por el contrario no encajaría con el perfil que buscan por cualquier razón. Y aquí entran las grandes empresas que son almacenes de información: google, Facebook, twitter, instagram (de Facebook), whatsapp (de Facebook), y en este propio ejemplo vemos como por ejemplo Facebook está absorbiendo a otras empresas de información, lo que es típico en las economías de escala (para el que no lo sepa, las economías de escala, son economías en las que si aumentas de tamaño tendrás una rentabilidad más que proporcional).

Y que la información tenga economías de escala no nos tendría que sorprender, para verlo pondré un ejemplo:

Imaginemos que hay cuatro personas: Javi, Sergio, Charly y Pablo. Javi sabe que hay una mina de oro (aunque el pobre no sabe que se podría sacar dinero con ello), por otro lado Sergio que viene de una compañía marroquí de procesado, sabe convertir el oro en anillos y que valgan más, Charly por otro lado que estudió en una escuela ruso-finlandesa de caligrafía sabe inscribir nombres con una letra perfecta en los anillos, y Pablo conoce a alguien que necesita un buen anillo de bodas y estaría dispuesto a pagar mucho dinero por él. Por tanto la información por separado no les va a servir de mucho, y si alguien tuviese la capacidad para juntar esa información, valdría mucho más.

¿Todo esto qué quiere decir?

Que parece que al ser la información tan valiosa y ser una economía de escala, se va a crear (que probablemente ya esté casi lista) una empresa gigante que almacene toda la información, y se la venda a personas que sepan procesarla para sus beneficios.

Y una cuestión importante: sería importante saber qué información están consiguiendo de nosotros, ¿Es todo lo que ponemos en estas webs? ¿O incluso hay más?

Hace unos años para espiarnos tendrían que tener unos satélites que viesen con rayos x a través de los muros, para saber qué hacemos en todo momento, lo cual era imposible, hoy con un Smartphone con cámara trasera y delantera, un localizador GPS, y gran parte de lo que hacemos lo hacemos por ahí, yo creo que eso es más de lo que pedían.

No digo que nos estén espiando, pero si lo quisiesen hacer sería relativamente sencillo, y dado que hemos visto que la información lo mueve todo, hay un incentivo muy grande en poder conseguir cuanta más información mejor.

La pregunta es hasta qué punto nos es indiferente que sepan nuestra información, y qué consecuencias puede tener esto.